Web 2.0, redes sociales,
blogs, posts, flog, son palabras que se han vuelto parte de nuestro vocabulario
cotidiano. Quienes trabajamos en relación con los medios de comunicación, las
publicaciones online y para quienes el lenguaje técnico está
presente en sus profesiones, no nos resulta extraño escuchar estos y otros
términos.
Pero cuando escuchamos a una anciana, un
niño, un obrero y una estrella de Hollywood, todos hablando de su
perfil en Facebook, o a un artista de fama global decir que
lanzará su álbum primero en Twitter, es porque algo grande está
sucediendo. Ese es el espacio que han ganado las denominadas redes
sociales en el complejo y competitivo mundo del ciberespacio.
Interactividad, diversión, mensajería,
conectividad, son algunas de las promesas de los dos principales gigantes
sociales del momento: Twitter y Facebook. Ambas propuestas
buscan capturar la atención de los usuarios de todas las edades, y ganan adeptos
principalmente entre los adolescentes y jóvenes.
¿Cuál es el encanto de estas
redes? Si las dos disputan el mismo mercado, ¿quién ganará esta
batalla?
Su creador es Mark
Zuckerberg, estudiante de la Universidad de Harvard y
la compañía tiene sus oficinas centrales en Palo Alto, California. Entre sus
ventajas, los usuarios citan la posibilidad de mantenerse en contacto
con amigos de manera muy simple, su gratuidad, la
posibilidad de desarrollar negocios dentro de la plataforma, la increíble
cantidad de 250 millones de usuarios que ha llevado a Facebook del puesto 70 al
4to. en muy poco tiempo en preferencias de los usuarios.
Las críticas hacia
Facebook, buscan fundamento en una supuesta falta de
privacidad y la vulnerabilidad de
los niños y jóvenes frente a esa situación. También es cuestionada la cesión de
autoría que los usuarios deben aceptar al momento del registro.
Jack Dorsey, es el
dueño de esta aplicación web y fundador de la empresa dentro de Obvious,LLC en
2006. Se comporta como una red social, pero es el líder del segmento de
microblogging, aceptando textos de hasta 140 caracteres de
publicación inmediata vía SMS, la propia página de Twitter, o webs
asociadas.
Se le reconoce su especialización en el
seguimiento de eventos en
directo, la retransmisión de
conferencias, comentarios sobre publicaciones o cine, entre otros. Y como punto
más débil se le cuestiona el pago que los usuarios deben
realizar para mantener actualizadas sus cuentas.
Hace algunos días el Informe Robson afirmó: "La mayoría se ha apuntado a Twitter,
pero lo abandonan cuando se dan cuenta de que no lo actualizarán. Prefieren
gastar su saldo enviando mensajes a sus amigos”. Estas declaraciones sin duda
afectaron a la empresa y al valor de sus acciones, justo en una semana en la que
se corría el rumor de su venta.
Ambas redes buscan
consolidar el mercado conquistado hasta el momento, pero muchos
aseguran que el volumen de negocios que puede generarse a través de ellas no es
tan grande como podría pensarse y que deberán agudizar su creatividad para
mantener la atención lograda hasta el momento.
Mejoras en las
interfases, servicios adicionales, gratuidad, filtros
de identidad que impidan la clonación de perfiles, son algunos de los
reclamos que los millones de usuarios en todo el mundo tienen
para que Facebook y Twitter (o Twitter y
Facebook) escuchen con atención y pongan manos a la obra.